lunes, 30 de mayo de 2011

PARTE 9: ABSURDOS EN LOS PROFETAS BÍBLICOS

Para muchos, Yahvé no era más que el Dios de guerra israelita, útil en tiempo de batalla pero una figura muy inferior cuando se le veía frente a todo el panteón de los dioses. Los nombres dados a los notables israelitas a lo largo de los años muestran un fuerte respeto por Baal, y ni siquiera los más ardientes yahveístas podrían pretender que los judíos de este periodo creían en un solo Dios.

Christopher Knight


LA SUPREMACÍA DE ISRAEL


Deuteronomio 7,6; 14,2: Porque eres pueblo santo al Señor tu Dios, y Yahvé te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblo que están sobre la tierra”. Isaías 45,25: En Dios será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel”. Isaías 60,10-12: Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán… Tus puertas estarán de continuo abiertas… para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones… Porque la nación o el reino que no te sirviere perecerá, y del todo será asolado”. nota 1: ¡Cuánto egoísmo divino! ¿Qué cosa tiene Israel de especial, y sólo Israel? ¿Acaso los demás pueblos de la Tierra no sirven? ¿Para qué Dios entonces permitió el desarrollo de la humanidad si solamente le va a importar una sola nación? ¿Para qué diablos alguien crearía todo un planeta si únicamente le interesa un pequeño rincón de aquel mundo? nota 2: En el nuevo testamento, Jesús conservaría también indicios de esta arrogancia: “La salvación viene de los judíos” [Juan 4,22].

 

LA TIERRA PLANA


Job 26,7: El extiende el norte sobre el vacío, y suspende la tierra sobre la nada”. Isaías 40,22: Aquel que está sentado sobre el círculo terrestre”. Estos pasajes bíblicos, desde el punto de vista astronómico, parecen son correctos, pues sugieren que nuestro planeta es una esfera flotando en un espacio vacío.  Sin embargo, especialmente del libro de Job, tiene claras alusiones sobre la absurda creencia presente en muchos pueblos primitivos: la de una Tierra horizontal plana.

Job 9,6-7:Dios remueve la tierra de su lugar, y hace temblar sus columnas; él manda al sol, y no sale; y sella las estrellas”. nota 1: Leyendo detenidamente el texto se concluye que solamente una Tierra plana necesitaría de columnas [bases, cimientos, o como sea que se traduzca la palabra] que la sostengan. nota 2: Que el sol deje de brillar significaría que los seres que realizan fotosíntesis no podrían producir energía primaria, con la cual da inicio la cadena alimenticia; de ocurrir esto, empezaría la extinción para la vida en la Tierra [y Dios prometió, tras el diluvio, no volver a destruir la vida]. nota 3: La idea de «poner un sello» manifiesta que el narrador pensaba que las estrellas tienen brillo propio, cuando sólo lo que hacen es reflejar la luz solar.

Job 38,4-8:¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?... ¿Sobre qué están fundadas sus bases?... ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno?”. Salmo 18,15:A tu reprensión, oh Dios, por el soplo del aliento de tu nariz, se hicieron visibles los lechos de las aguas y se descubrieron los cimientos del mundo”. nota 1: Dios dice haber diseñado los cimientos en los que descansa la Tierra. Pero sería imposible que un dios, creador el mundo, haga afirmaciones de este tipo, pues obviamente estar al tanto que el planeta es esférico y no plano. nota 2: Cuando Dios se presenta con su ira, las consecuencias son nefastas: se secan las aguas que rodean y sostienen la Tierra, quedando al descubierto sus cimientos. Lo curioso de este pasaje es que de entre las muchas especulaciones que se hacían de la forma nuestro planeta [antes que Aristóteles y Eratóstenes, en el siglo i a.C., sugirieran que es esférico, y que Colón lo demostrara a la corte Española en sus navegaciones, en 1492], justamente se pensaba que el mundo era un disco plano, con montañas y colinas, que estaba rodeado por un gran mar. El salmista emplea esta creencia absurda para describir la forma del planeta.

Daniel 4,10-12: El rey Nabucodonosor tiene un sueño: “Yo miraba, y he aquí un árbol en medio de la tierra, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra”. nota: Obviamente [aún cuando se trate de el sueño de alguien], esto propone la idea de una Tierra horizontal plana, pues esa sería la única manera de que un árbol muy alto pueda ser «visto desde toda la Tierra». Ningún autor «inspirado» habría escrito un disparate de esta naturaleza. El contexto es ilógico.

Salmo 19,4 exhibe un fragmento doblemente absurdo: “Su voz llega por toda la tierra, y hasta el extremo del mundo sus palabras. Allí levantó un trono para el solnota 1: Cuando el salmista se refiere al «extremo del mundo», es claro que se refiere al borde de una Tierra plana. nota 2: En este supuesto lugar tan apartado, como lo es el «borde» del mundo plano, Dios construye un «trono» [tienda, altar, tabernáculo, o lo que sea] para el sol. nota 3: Es demasiado notorio el concepto mitológico del salmista, que concibe al sol como si fuese una divinidad antropomórfica que necesita de un lugar donde descansar.

 

EL LEVIATÁN


Job 41,1-34: Existe un monstruo en el fondo del océano: “¿Sacarás tú al leviatán con anzuelo, o con cuerda que le eches en tu lengua?... ¿Cortarás tú con cuchillo su piel, o con arpón de pescadores su cabeza?... Nadie hay tan osado que lo despierte… Las hileras de sus dientes espantan… Y sus ojos son como los párpados del alba. De su boca salen hachones de fuego… De sus narices sale humo… De su grandeza tienen temor los fuertes… Hace hervir como una olla el mar profundo… No hay sobre la tierra quien se le parezca; animal hecho exento de temor. Menosprecia toda cosa alta; es rey de todos los soberbios”. Isaías 27,1: En aquel día Dios castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz, y al leviatán serpiente tortuosa; y matará al dragón que está en el mar”. Salmo 74,14:Magullaste las cabezas del leviatán, y lo diste por comida a los moradores del desierto”. Salmo 104,25-26:He allí el grande y anchuroso mar, en donde se mueven seres innumerables, seres pequeños y grandes. Allí andan las naves; allí este leviatán que hiciste para que jugase en él”. nota: En la antigüedad existía la creencia generalizada de un monstruo imaginario [«serpiente marina», «dragón del mar»] habitando las profundidades. Así pues, el Leviatán hebreo es similar al Tiamat mesopotámico, al Dagón semítico, al Erim sumerio, al Apohis egipcio, al Nagavithi hindú, al Iormungändr germánico, al Kraken noruego, al Nessy escocés, etcétera; obviamente ninguno de aquellos monstruos es real. Estos pasajes bíblicos hacen referencias a un monstruo que no existe, ni existió. Los narradores evidencian su ignorancia al referirse al leviatán como si fuese una criatura real.

 

PROFECÍAS MAL INTERPRETADAS


Daniel 9,24-27: 72 están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar con la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de las santos… Después de las 72 semanas, el Mesías será quitado”. nota: Muchos creyentes [en especial, los Testigos de Jehová, secta fundada por Charles Taze Russell, en 1872] sostienen que esta profecía de las «72 semanas», es asombrosamente precisa y es el anuncio de la venida de Jesús el Mesías» [«cristo», «ungido»], queriendo demostrar con ello que la biblia es la «palabra de Dios». Sin embargo, aún asumiendo que esta profecía fuese real, no necesariamente indica la «venida del Salvador». El título cristo o ungido puede aplicarse al rey persa Ciro [Daniel 10,1]. De hecho, esto se confirma en Isaías 44,28; 45,1: Soy quien dice de Ciro: Él es mi pastor; él cumplirá mi deseo… Así dice Dios a su cristo, a Ciro, al cual tomé yo por mano derecha, para juzgar las naciones delante de él”.

Oseas 2,1-8: Yahvé reprende a Israel por hacer ofrendas al dios pagano Baal: “Acusad a vuestra madre, porque ella no es mi mujer, ni yo su marido… Ni tendré misericordia de sus hijos, porque son hijos de prostitución… Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal”. Posteriormente, según Oseas 2,16-17: “Y sucederá en aquellos días, dice Yahvé, me llamarás Ishi [Marido mío], y nunca más me llamarás Baal [Señor mío]. Quitaré de tu boca la palabra baal, para que no sea pronunciada más en adelante”. nota: Leyendo con atención estos pasajes se extrae la siguiente conclusión: ¡Yahvé, el «dios verdadero» y Baal son el mismo! Los hebreos del tiempo bíblico adoraban a Baal [«señor», en plural, Baalim] y Yahvé, inicialmente, parece haber sido uno de estos Baalim. Otros «señores» adorados fueron Baal-Peor [«señor de las gargantas»] y Baal-Berith [«señor de los pactos»]; todos ellos eran el mismo que Yahvé. El autor del pasaje en Éxodo 34,14 ingenuamente pone en boca de su «Dios» las palabras: “Porque no te has de inclinar a ningún otro Dios, pues Yahvé, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”, sin saber que está refiriéndose a una sola y misma divinidad.

 

SIMBOLISMO MITOLÓGICO


Ezequiel 37,1-10: Huesos secos se convierten en hombres y cobran vida: “Dios me sacó y me puso en medio de un valle, el cual estaba lleno de huesos… Entonces me dijo: Profetiza sobre estos huesos… Así dice el Señor… He aquí que yo voy a hacer entrar el espíritu en vosotros, y viviréis… Miré y vi que estaban recubiertos de tendones y carne, y la piel se extendió por encima, pero no había espíritu  en ellos… Así dice el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán”. nota: La idea de que los «cuatro vientos» se originan desde los cuatro puntos cardinales del planeta es mitológica, y no real. El narrador no sabe nada de climatología o del denominado efecto Coriolis, y desconoce que los vientos se producen por diferencias de presión atmosférica, bajo influencia de variaciones de temperatura. No existen los «cuatro vientos» pues el efecto Coriolis influye en las distintas direcciones [que son más de cuatro] de las corrientes marinas y de los vientos.

 

LA PERSONALIDAD DE LOS CUERPOS CELESTES


Jueces 5,20: Desde los cielos pelearon las estrellas; desde sus órbitas pelearon contra Sísara”. Isaías 13,10: Las estrellas de los cielos y sus luceros negarán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna negará su resplandor”. Isaías 24,23: La luna se avergonzará, y el sol se confundirá”. Salmo 148,3: Alabad al Señor, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas”. Salmo 147,4: El cuenta el número de las estrellas; a todas ellas las llama por su nombre”. nota: En estos pasajes se está considerando que las estrellas, la luna y el sol son entidades con personalidad propia. Es absurda la idea de otorgar vida o alguna especie de inteligencia a los astros; no obstante muchas culturas primitivas pensaban lo contrario. Esta creencia ficticia aparece también en el nuevo testamento, en 1 Corintios 15,41: Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria”. Los escritores bíblicos están afirmando una necedad, la cual se arraigó tanto en siglo i, que incluso el padre de la iglesia cristiana primitiva, Orígenes [c. 185 - c. 254] llegó a expresar que «todas las estrellas y cuerpos celestes son seres vivos racionales que tienen alma», añadiendo también que Dios ha «dado mandamiento a todas las estrellas».

 

EL ORIGEN DE SATANÁS


Isaías 14,12-15:¿Cómo caíste del cielo oh Lucero, hijo de la mañana? ¿Cómo tú, el vencedor de las naciones, has sido derribado por tierra?... Tu que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo”.  Ezequiel 28,13-19:En Edén estabas, en el jardín de Dios; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de rubí, topacio, jaspe, crisólito, berilio y ónice; de zafiro, esmeralda y oro; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, te puse en el monte santo de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti iniquidad… Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti... Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás y por siempre dejarás de ser”. nota 1: A partir de estos pasajes bíblicos, se ha dado forma a una historia enorme, con todo tipo de especulaciones acerca de Satanás [«adversario», «opositor», «acusador»], el Demonio [«calumniador»], Lucifer [«portador de luz»], en calidad de un espíritu supremo del mal. Sin embargo [dando crédito a los profetas], estos pasajes se refieren en realidad a profecías contra las ciudades de Babilonia y Tiro. nota 2: La creencia en el Diablo como enemigo de Dios, espíritu maligno, tentador de la humanidad, es netamente un artificio mitológico. El Diablo sencillamente es parte de la naturaleza dual del mismo Dios bíblico, ya que los hebreos adoptaron la filosofía dualista persa con los poderes opuestos del bien [Ormuz] y del mal [Ahriman]. De hecho, el término «Diablo» proviene del hindú «devi», que significa «Dios». nota 3: Lucifer, «portador de luz», es una divinidad solar como lo indica su nombre; por esta razón se le llama «hijo de la mañana». En el nuevo testamento, Jesús [el hijo de Dios] y Lucifer son descritos como si fueran uno y el mismo, pues Jesús utiliza la expresión “Yo Jesús… soy… la resplandeciente estrella de la mañana” [Apocalipsis 22,16] para referirse a sí mismo.

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